Ganancia no es volumen
La ganancia (también llamada trim o preamp) amplifica la señal del micrófono o instrumento al entrar a la consola. El fader controla el nivel con que ese canal se suma a la mezcla. Son dos controles distintos con dos trabajos distintos.
- Ganancia muy baja: la señal es débil y suena con ruido de fondo cuando la subes después.
- Ganancia muy alta: la señal satura (distorsión) y no se puede reparar.
Cómo ajustarla, paso a paso
- Con el fader del canal abajo, pide a la persona o al instrumento que suene como en el servicio (cantar fuerte, tocar con fuerza).
- Mira el medidor del canal. Sube la ganancia hasta que la señal quede fuerte, con picos sin llegar al rojo. Una referencia común en consolas digitales es que el nivel promedio ronde los −18 dBFS y los picos queden por debajo de −6 dBFS.
- Si el medidor se pone rojo (“clip”), baja la ganancia. Si el instrumento es muy fuerte aun así, usa el pad (atenuador) del canal.
- Ahora sí, sube el fader y arma el balance de la mezcla.
Consejos prácticos
- Ajusta con la fuente real: no ajustes la ganancia con la persona hablando bajito en la prueba si luego va a cantar fuerte.
- Usa el PFL/Solo para escuchar y ver el canal aislado.
- Fader cerca del punto de referencia (0 dB o “unidad”): si necesitas el fader muy arriba o muy abajo, probablemente la ganancia no es la adecuada.
- Fantasma (+48 V): actívalo solo en canales con micrófonos de condensador o cajas directas que lo requieran, y con el canal en silencio al activarlo.
- Anota las ganancias que funcionan (o guárdalas en una escena) para el próximo culto, pero revísalas siempre: cada persona y cada micrófono cambian.
Errores comunes
- Dejar la ganancia baja “por si acaso” y subirlo todo con el fader: la mezcla queda sin margen y con ruido.
- Ajustar la ganancia solo con el micrófono cerca de la boca en el ensayo, y luego tocar alejado en el culto.
- No revisar al cambiar de micrófono o de cantante.